martes, 10 de octubre de 2017

RELATO DE AMOR DEL QUE NACIÓ EL MAGDALENA

Rodrigo de Bastidas bautizó la primera ciudad de América y se prometió en ese momento construir su ciudad soñada y hacer una conquista civilizada sin masacres ni persecuciones.

Don Rodrigo de Bastidas

Santa Marta y el río Magdalena nacieron de una historia de amor y de un desamor. Fueron tan voraces y furiosos ambos que tanto el romanticismo como la tragedia definieron su destino.
El enamorado tiene una estatua que mira al mar en el camellón de Santa Marta. Se llamó Rodrigo de Bastidas, era un notario sevillano que se convirtió en aventurero y reunió lo suficiente como para recorrer a nombre de la Corona española la Costa Atlántica de principio a fin.
Fue el primer español en hacer un recorrido desde el Cabo de la Vela hasta el Golfo de Urabá, apenas nueve años después de que Colón llegara al continente. Le costó 20 años volver, pero lo hizo con una obsesión: fundar la ciudad perfecta del Nuevo Mundo en una bahía de aguas tranquilas que había visto en su primer viaje.
La recordaba bien: allí corría el viento y las montañas permitían escapar del calor. Había cervatillos, tortugas marinas, peces que se capturaban casi que con la mano, árboles de trupillo y ríos fríos que bajaban de los nevados.
Muy cerca de allí, apenas a una hora en sus naves, era posible acceder a un río tempestuoso como solo eran los de este lado del mundo, al que llamó como el personaje de la Biblia que llora la muerte del Mesías: el río de la Magdalena. Supo que por ahí accedería al resto del territorio.
El 29 de julio de 1525 puso pie en la orilla de la bahía de Gaira, bautizó la primera ciudad de América en homenaje a Santa Marta, patrona de Sevilla que cumplía ese mismo día, y se propuso hacer tratos amables con los indígenas. Desembarcó con parejas casadas dispuestas a tener descendencia, vacas, cerdos, yeguas y perros. Los habitantes de ahí eran de etnias como los kogui, los arhuacos, los chimila y los malebúes, y algunos de ellos recogían conchas de las cuales extraían la cal que mezclaban más tarde con hojas de coca.
Ese mismo día, Bastidas, pletórico, selló su declaración de amor: .
***
Esa fue su sentencia de muerte. Exigió aplicar la Ley de Indias para convivir en armonía con los indígenas. Los gaira, los taganga y los dorsino se amistaron con él, pero sus hombres enfurecieron.
Consideraron blando a Bastidas y exigieron oro y sangre: a eso habían ido. A espaldas del notario, se lanzaron a la cacería de indígenas. Cinco de los suyos se aliaron para sacar del camino a Bastidas. Con cuchillos en mano atravesaron el pecho del gobernador. A sus 60 años, el sevillano huyó hacia Santo Domingo en un navío, pero murió en el camino.
El desamor le cobró la factura a la ciudad: los conspiradores fueron juzgados; las familias de las 12 primeras haciendas se dividieron; la gran Teyuna, ciudad de los Tayronas, quedó abandonada; las poblaciones indígenas fueron arrasadas y la ciudad fue incendiada 20 veces en 150 años, además de devastada por indígenas, y piratas franceses, ingleses y holandeses. En el Cabo de la Vela los wayúu fueron obligados a extraer todas las perlas del océano.
Después todo fue vertiginoso: el primer palenque de Colombia se fundó allí. También nacieron las excursiones por el río de La Magdalena, que permitieron la colonización del resto del país. De allí partió Gonzalo Jiménez de Quesada.
A Santa Marta llegaron los vestidos de seda para las damas encopetadas que migraban, arribaron las primeras Biblias y las campanas para las iglesias, la cristalería y el aceite, los acordeones que hicieron posible el vallenato y con los siglos surgiría el primer tren conectado a un puerto, que dio origen a la canción más célebre de la ciudad.
Desde el río Magdalena los migrantes se expandieron huyendo de los piratas y dieron origen a un intenso mestizaje que copó las orillas del Magdalena Grande, desde Punta Gallinas en La Guajira hasta los límites con Santander. Sus ciénagas, océano y ríos hicieron que, como la Magdalena bíblica, el departamento llorara agua por doquier.
En las orillas del río Magdalena nacieron el fandango, el son de negro, el bullerengue y los sonidos de las tamboras negras mezcladas con gaitas indígenas y cantos españoles; nacieron las comidas que mezclaron el coco y el azúcar y los pescados con el plátano frito; nació el fútbol en Colombia y se expandió el Carnaval de Gaira a Ciénaga y a Barranquilla.
Hoy, ese gran río recibe el desecho industrial del país interior al que le dio vida. Y el Magdalena Grande olvida que alguna vez fue una historia de amor.
Es tan bella su extensión de bajíos y tierras inundadas por ciénagas y mares azules, tan imponente la montaña más alta del mundo a la orilla del mar, tan sano su calor exento de enfermedades respiratorias, tan extensas aún sus sabanas y desiertos, así como fértiles sus terrenos que es fácil caer, como Rodrigo de Bastidas, de nuevo, enamorado.


*Por Enrique Patiño
  Escritor y fotógrafo.


¿ COMO MURIO RODRIGO DE BASTIDAS ?

El fundador de la provincia de Santa Marta, excursionó en las tierras de Bonda, la tierra de los Bondiguas, en esa zona encontró mucho oro, sin embargo él les tenía prohibido a sus soldados maltratar a los indios, así le decían a los aborígenes; ni que le quitaran sus bienes.

Debido a esta actitud pacífica del fundador, se ganó como enemigo a muchos de sus subalternos.
En esa época se vivió la tercera revuelta ocurrida en el siglo XVI, por parte de los indígenas que luchaban por su libertad.

Uno de los subalternos de Rodrigo de Bastidas, esperando la oscuridad de la noche, entró a su bohío y lo apuñaló nueve veces, dejando al anciano herido, lo trasladaban para Santa Domingo pero un fuerte viento lo arrastró hasta Santiago de Cuba, donde murió en 1527.

domingo, 8 de octubre de 2017

LAS HERMANAS LARA AGUANCHA


Élida, Esther y Edith, conformaron un trio Fundanense, que hicieron historia en la cultura y el arte de Colombia.

Edith y Esther Lara Aguancha


Élida, Esther y Edith Lara, tres hermanas, que se dedicaron desde muy temprana edad a la promoción de artistas plásticos de la región de Colombia, sobre todo en Barranquilla.

Alberto Lara Awad
Fueron hijas de don Alberto Lara Awad, un palestino que llegó a Fundación en el año 1927 y de la también Palestina Doña Catalina Aguancha. De esta unión nacieron en Fundación: el médico Juan (Juancho) Lara, quien llegó a ser Senador de la República y gran líder del partido Conservado; Olga Lara de Morales; el también médico Jaime Lara; doña Amalia Lara de Amashta; las expositoras de arte Elida, Esther y Edith; Olga, y Doris Lara de Maria.

Cuando Don Alberto llego a Fundación abrió el primer almacén de Telas de esta ciudad llamado “La Flor de Fundación”. 

Construyó una casa de material con “cemento romano”, la cual está ubicada en la Calle 5 con Carrera 7a. Esta casa fue la segunda edificación de material que tuvo Fundación después de la del Señor Manuel Antonio Ordoñez (primer habitante que tuvo Fundación).

Esta familia ha gozado siempre de gran aprecio y distinción en la sociedad Fundanense, ayudaron a forjar el progreso de la ciudad, en momentos en que Fundación apenas hacia transito como importante comarca de intercambio comercial y cultural.


El TRIO DEL GALERISMO EN BARRANQUILLA


Las hermanas Élida, Esther y Edith Lara tuvieron dos galerías muy profesionales y jugaron un papel destacado en la creación del coleccionismo en la región, sobre todo en Barranquilla.

En palabras del escritor e investigador Álvaro Suescún “ellas dieron a conocer en Barranquilla la obra de artistas como Enrique Grau, Ángel Loochkartt, Álvaro Barrios, Leonel Góngora. Así como también de los artistas  como Enrique Zamudio, Roberto Ángulo, Mario Volpe, Jaime Correa, Gustavo Zalamea, Mónica Meira, Fanny Sanin, Saturnino Ramírez, Juan Cárdenas, Santiago Cárdenas, Alejandro Obregón, Bernardo Salcedo, Manuel Hernández, Homero Aguilar, Norman Mejía, Ana Mercedes Hoyos, Beatriz González, Maripaz Jaramillo, Noé León, Ever Astudillo, Cristo Hoyos, Arnulfa Luna, Bibiana Vélez, Gonzalo Endara Crow, Carla Celia, Picasso, Dalí, entre muchos otros”.

En los años 80 la galería de estas hermanas y la de Jairo Quintero marcaban la pauta del mercado del arte en Barranquilla.

Cada una de ellas fueron directoras de la Galería Cóndor que después pasó a ser la Galería de Arte Élida Lara, referente de exposiciones artísticas en la ciudad, la cual fue abierta en el año 1983.

Esta galería le abrió sus puertas no solo a lo más connotado del arte nacional e internacional, sino también a los artistas jóvenes a quienes han apoyado e impulsado, gracias a esa sensibilidad y seguridad que las caracteriza.

Edtih Lara fue codirectora de la Galería Distrital Élida Lara, ubicada en el hotel El Prado, bajo la tutela del Instituto Distrital de Cultura durante la administración de Samuel Tcherassi.

Las tres hermanas también fueron cofundadoras del Museo de Arte Moderno de Barranquilla.

Ellas fueron las artífices de una época histórica en las artes de Barranquilla y ayudaron al conocimiento y la difusión de la plástica en la región”, destacó el escritor e investigador Álvaro Suescún.

“Las hermanas Lara dejan una huella en el arte de la región, porque además de galeristas fueron unos personajes muy queridos y grandes amigas de los artistas”, indicó María Eugenia Castro, directora del Museo de Arte Moderno de Barranquilla.

"Marcaron una etapa importante del arte en Barranquilla. Ir a sus exposiciones era una experiencia muy agradable porque los artistas podíamos intercambiar saberes con otros pintores y escultores del interior del país”, anotó el artista plástico Humberto Alean.




Muerte de Elida

Elida fue la primera en fallecer, en el año 1995. Ella hizo parte importante de la trilogía y de la galería. Es recordada por su dinamismo y especial condición para relacionarse con el mundo del arte, hizo de la galería una de las más importantes del país.


Dos años después recibió múltiples homenajes, uno de ellos fue el 8 de abril de 1997, por parte de la Asamblea de Atlantico, quien en su recinto la homenajeó mediante una resolución, en nota de estilo, con la cual se exaltó la memoria de quien fuera por 14 años una de las directoras de la Galería Lara.

Elida
Contó con la asistencia del gobernador Nelson Polo Hernández, el alcalde distrital el Fundanense Edgar George González, los secretarios de Educación del Departamento, autoridades eclesiásticas, militares y, por supuesto, artistas y personas relacionadas con el quehacer cultural del departamento.

Este homenaje a la desaparecida galerista, se realizó por iniciativa de la diputada Vicky García Tolosa, quien en su proposición menciona a Elida Lara, como dueña de una calidad humana excepcional, con una vida consagrada al cultivo, desarrollo y proyección del arte, de la cultura de la región caribe. Desde su galería, su labor no solo fue didáctica, ya que fue una promotora y mecenas de gran sensibilidad y criterio, hizo del arte, su bandera de paz, elemento esencial de identidad, de integración.

La diputada recuerda que uno de los postulados de Elida Lara era que "el arte no solo integra, también borra las fronteras. El arte hace más humanos a los humanos, más hermanos a los hombres."

Anotó García Tolosa en la nota de estilo, que con su grandiosa dimensión espiritual, y su generosidad sin límites Elida Lara no se conformó con proyectar nuestros valores en el termino nacional, sino, que infatigablemente, con un celo desmedido, propio de las almas generosas, llevó la imagen de Colombia, la verdadera imagen, a los eventos internacionales, donde siempre sobresalió y no sólo plasmó el nombre de Colombia, sino resaltó la existencia de una Costa, de un Caribe, con su riqueza cultural, y con un nombre que hace referencia al cultivo del espíritu, que remite a un santuario, la galería Elida Lara, con ella su directora siempre a la cabeza, es otro de los apartes del texto de la proposición.

Catalina Aguancha
Indicó la Diputada que la desaparición de Elida Lara no solo enluta el arte sino a todas aquellas personas que pudieron apreciar a ese ser humano de extraordinaria sencillez, dotada de una sensibilidad sin igual, que la llevó también a realizar grandes obras sociales en beneficio de los necesitados.

La resolución de exaltación fue entregada a sus hermanas: Edith y a Ester; Amalia Lara de Amastha y su esposo Juan Amastha; a Doris Lara de María y su esposo Sucre María; a Jaime Lara y su esposa María Elena de Lara; y a Lara Aguancha.

El 12 de marzo de 1997 en reconocimiento a la labor y dedicación en favor del arte y la cultura de Barranquilla, el Centro Cultural Cayena de la Universidad del Norte y la Cámara de Comercio rindieron un homenaje a las hermanas Lara, Edith, Elida y Esther, en el Teatro Amira de la Rosa.

Ese mismo año, el 9 de Julio, bajo el lema "Hermanando pueblos" fue inaugurada una exposición de arte argentino en homenaje a Elida Lara, en el Centro Cultural Comfamiliar. Esta exposición itinerante llegó a Barranquilla con la motivación especial de rendir póstumo homenaje a quien durante años pregonara las bondades del arte de la plástica.

Igualmente Por su especial dedicación al arte han recibido distinciones entre los que se destacan el de la Sociedad de Mejoras Públicas, Personaje del Año de la Revista Gente, Mujer Sobresaliente de la Sociedad Internacional de Mujeres, entre otras.

A la muerte de Elida sus otras dos hermanas Edith y Esther continuaron en la labor como galeristas, y en honor a su hermana expusieron una colección, donde los invitados fueron importantes artistas, como Negret, Roda, Grau, Lokett, Obregón, entre otros.



Muerte de Esther




La segunda en fallecer fue Esther, un 7 de Agosto del 2016 en Barranquilla, donde fue sepultada al día siguiente en los Jardines de la Eternidad

Al final de sus días, Esther estuvo dedicada al proyecto de la creación de la Fundación Élida Lara, cuya extensa colección de arte está en proceso de convertirse en un museo de artes plásticas en Barranquilla. “Se nos fue un ángel de las artes que deja un gran vacío en el ámbito cultural”, lamentó su hermana Edith.



Muerte de Edith

Edith Lara Agunacha

El domingo 8 de Octubre del 2017 falleció en la ciudad de Barranquilla la reconocida galerista Edith Lara, quien junto a sus hermanas, Esther y Élida se dedicaron a la promoción de artistas plásticos del país desde jóvenes.

Edith falleció sobre las 6 de la mañana, debido a complicaciones de salud que presentó durante la semana anterior, según información de familiares. 

“Con la muerte de Edith se cerró un capítulo de la historia cultural de Barranquila, especialmente en lo relacionado con las galerías de arte”, asegura el artista barranquillero Álvaro Barrios.

Por su parte Barrios indica que no la podría describir sin asociarla con sus otras dos hermanas, “ellas eran como un trío”. 

Las tres hermanas Lara fueron cofundadoras del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. 

“Habiendo fallecido la última de ellas, concluye una era de la actividad cultural de Barranquilla"

Finaliza asegurando que la principal cualidad de las hermanas es que “eran unas personas que siempre decían algo bello de los demás, jamás dijeron algo negativo de nadie. Algo que la gente debería imitar”.


Elida y Edith



Otros miembros de la Familia




Jaime Lara
Olaga Lara y su esposo J.J. Morales
Amalia y Olga Lara

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miércoles, 27 de septiembre de 2017

PROFESOR PEDRO SARMIENTO-PEREZ

Destacado Licenciado y Fundador del Instituto Colombia




El Licenciado Pedro Sarmiento-Pérez, conocido por todos como el profesor "Peyo", nació en Barranquilla en el año de 1911. 

Sus estudios primarios y secundarios los realizó en Barranquilla.

Estudió licenciatura en ciencias de la educación y sicopedagogía en la escuela normal superior de Bogotá entre 1934 y 1937.

Se desempeñó como Inspector de primaria y jefe de la unidad pedagógica del Departamento del Magdalena. Así mismo fue rector de los colegios oficiales de Plato y Riohacha.

Hizo parte de la asociación de educadores de Barranquilla y fue destacado miembro del Club Rotario de Fundación.

Se Casó con doña Haydée González Díaz de cuya unión nacieron: Luis Alberto, Pedro, Cecilia, Haydée Maria, Manuel Domingo y Carlos Javier.

Ejerciendo la Oratoria
Fundó el prestigioso Colegio Instituto Colombia, primero en la ciudad de Ciénaga en el año de 1951, y luego lo traslada a Fundacion en el año 1960. 

Fue un verdadero exponente de la educación, excelente profesor de literatura, oratoria y retórica.

Un personaje de talla nacional por sublimes análisis literarios, por su exquisita métrica en la oratoria y por  el buen uso de la ortografía.

El Profesor Sarmiento-Pérez además de ser un gran maestro, fue un excelente padre y esposo. Como no recordar aquella voz fuerte: Haydeeeee te he dicho que no me gusta la arepa con huevooo!!!. Claro Papeto detrás de las ventanas de yeso se las regalaba a sus compañeros y amigos con esa ingenuidad viva que lo caracterizaba.

Escucharlo en clase de español hablar sobre el Quijote de la Mancha era una exquisitez, por la elocuencia que empleaba que introducía a sus alumnos en esas imágenes caballerescas.

Poseía una personalidad férrea, que inspiraba respeto, pero a la vez una nobleza que inspiraba paternidad. Era un patriota único, le inculcaba a sus alumnos el respeto por los símbolos patrios, sobre todo por el himno nacional.

El profesor Sarmiento no solo era un gran profesional en ortografía sino que además inculcaba y defendía el uso correcto del idioma. Algunos recuerdan por ejemplo como insistía en el empleo de aquellas famosas figuras gramaticales sinécdoque, pleonasmo, metáfora, retroécano, entre otras. 

Su esposa a los 15 años
Igualmente hacía mucho énfasis en las poesías. Su ex alumno Cesar de Angelis recuerda con gran afecto y nostalgia aquella famosa poesía: "La muerte del novillo" ya prisionero maniatado y triste, sobre la tierra quejumbroso brama el más hermoso de la fértil vega, blanco novillo de tendidas astas... 

Fue también profesor de literatura en el Colegio de La Sagrada Familia, de las Terciarias Capuchinas.

El Profesor Pedro Sarmiento-Pérez fue indiscutiblemente un líder de la sociedad Fundanense, sobre todo en la década de los 70s y 80s. Además de ser un hombre cívico, destacándose con sus aportes al Club Rotario de esta ciudad.

Fueron tiempos inolvidables, donde este eximio profesor de las letras dejó hondas huellas en cada uno de los que tuvieron el privilegio de recibir sus enseñanzas, sobre todo en oratoria, redacción y ortografía, que les ha servido en sus vidas profesionales. Es por ello que muchos alumnos del Instituto Colombia de esa época manifiestan sentirse honrados de haberlo tenido como rector y profesor.

Su hijo el licenciado Luis "Lucho" Sarmiento-Pérez, siguió sus pasos en la docencia, como profesor de Matemáticas.



"Oh instituto Colombia, 
colegió armado, 
nosotros te queremos y veneramos, 
y te llevaremos en nuestra mentes 
como él recuerdo más sagrado.
A ti llegamos siendo niños, y en ti aprendimos amar,
no olvidaremos tus precursores,
aunque nos tengamos que marchar.
Naciste en Pedro Sarmiento-pérez,
y creciste junto con él, 
floreciste cómo la rosa, 
y majestuoso como el clavel

(Apartes del himno que compuso Alfonso Mendoza Alvarez, siendo alumno de esa Institución)


Estando el profesor Sarmiento-Perez en el ocaso de su vida y al fallarle sus fuerzas para seguir al frente de su institución amada, un ex alumno de ese plantel, el arquitecto Rafael Enrique Álvarez García siendo Alcalde de la ciudad, le propuso que le vendiera su patrimonio más preciado, para que fuera el estado el que en adelante sacara adelante esta prestigiosa institución. 

Por esta razón desde mediados de los años noventa el Instituto Colombia pasó a ser un ente público y hoy se llama I.E.D Colombia.

El profesor Sarmiento-Pérez murió en Fundación el 2 de diciembre de 1999 y sus restos reposan en el Cementerio San Rafael de esta ciudad.


Con su esposa



Doña Aydee y el viejo  "Peyo"
Cargando a su nieta Cathi
Al fondo su yerna María Vidal y su Hijo Cachi
Con su correa gruesa que lo caracterizaba y con la que amenazaba a sus
alumnos indisciplinados



Con sus compañeros Rotarios en el Patio del Hospital San Rafael
En la foto es el 7o de izquierda a derecha en la fila de abajo
En la foto aparecen: Jorge Perez Barros, Luis J. Canedo, Venancio Carmona, Alberto Cuestas Aguilar, Heriberto del Toro, Gentil García, Juancho Lara Aguancha, Carmen de Nuñez entre otros


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martes, 19 de septiembre de 2017

CUANDO EL CESAR NO ERA CESAR

Historia del recorrido de los Vallenatos para llegar a Santa Marta

Llegada del Tren a Fundación
(Hoy es la Calle 3 )

Cuando eran muchachos, muchos cesarenses debían cumplir con agotadoras travesías para llegar a otras ciudades en las que estaban sus sueños de progreso. Cuentan que eran viajes agrestes, de modo que cuando llegaban a su destino, los jóvenes no sólo tenían estropeado el corazón por la nostalgia de dejar atrás familias, novias y amigos, y usanzas gastronómicas, sino que sus cuerpos llegaban maltrechos de tanto estrujón que les pegaba el bus tipo línea de esos que apodaban ‘Ay cosita linda’.
Salían de madrugada para hacer el recorrido que los sacaba del Valle y para emprender camino hacia la ciudad donde estaba ese progreso que ellos, o que sus familias, anhelaban. Pasaban por Valencia, cogían la sabana, Caracolicito y luego a Fundación, “y entonces, me tengo que meter/en un diablo, al que le llaman tren/que sale...por toda la zona pasa/y de tarde se mete a Santa Marta[i]Así describió Rafael Escalona los viajes que desde Valledupar hacía para llegar al Liceo Celedón de santa Marta, que era la capital de todo este territorio llamado entonces el Magdalena Grande.
El regreso era la misma odisea, pero al revés; episodios rústicos que quedaron marcados en las memorias de quienes los vivieron, pero también en los testimonios que ellos iban contando o cantando, como lo hacía el joven Rafael Escalona: “Salgo de Santa Marta, cojo tren en la estación, paso por La Zona, la tierra de los platanales y al llegar a Fundación, sigo en carro para el Valle”.
La mortificación no se centraba solamente en la ida y el regreso, porque el tiempo de estudio en el Liceo Celedón para los foráneos era una eterna añoranza por lo que habían dejado en el territorio del gran Cacique Upar; principalmente cuando se les llenaban las entrañas de mortificación, evocando “tanta yuca buena que se come en la provincia, tanta carne gorda del novillo empotrerao´, es lo que me mortifica, cuando me veo tan hambriao´. Porque un vallenato acostumbrado, como yo, a comer sancocho no se puede conformar con un pedacito de pan y cuatro granitos de arroz”.
Escalona cantaba sus cuitas, sus trayectos, describía el paisaje geográfico, las formas de transporte de la época, daba cuenta de la diversidad cultural del Caribe colombiano, de las costumbres alimenticias que cambian al traspasar las fronteras de los pueblos y obligan al organismo a extrañar la gastronomía con la que se creció. Son todos estos elementos descritos por Rafael Escalona en un canto llamado ‘El hambre del Liceo’, que escribió cuando el departamento del Cesar no era aún el departamento del Cesar y todo este territorio, junto con La Guajira, eran parte del Magdalena, el Magdalena grande. En esa crónica cantada, Escalona recrea incluso las formas del chisme o habladurías de la gente que se lo encontraba y le llevaba angustiosas nuevas a su mamá “que yo de lo flaco ya me parecía a un fideo y es el hambre del Liceo que no me deja engordá. ¿Qué tiene Escalona, qué tiene ese muchacho?, dicen las personas cuando lo ven tan flaco, pero es que no saben el hambre que se pasa cuando un vallenato se sale de su casa”.
Aquellos eran viajes no deseados, pero necesarios puesto que esta parte del Magdalena no contaba con los colegios adecuados para la educación de los jóvenes que estaban ansiosos por surgir. Muchos de esos muchachos que iban a clases y venían en vacaciones, participaron años después en la creación de su departamento propio; por supuesto entre esos estaba Escalona.
Otro de esos muchachos era el excongresista y excontralor Aníbal Martínez Zuleta, quien para el año 1952 con otro grupo de jóvenes terminaba su carrera de Derecho en la Universidad Nacional y se les ocurrió la idea de promover la creación de un nuevo departamento, que los independizara del Magdalena. Alfonso Araujo presentó el proyecto al Congreso, sin embargo, en ese momento la idea no prosperó.
La idea separatista no era sólo un capricho, sino que los jóvenes estaban inconformes con la atención que le brindaba la Administración del departamento del Magdalena a la región: había carencias en cuanto a infraestructura en educación, salud y vías.
Pasó algún tiempo, pero más tarde renovaron su idea independentista y dice Martínez Zuleta que “ahí ‘se prendió’ la chispa’, que untó con su calor a todos los de esta comarca, que se entusiasmaron y trabajaron como un solo hombre por sacar adelante su idea… y lo lograron
En su libro ‘El Hombre y el mito’, ‘La Cacica’ Consuelo Araujo Noguera dejó contado un relato que habla de la consolidación de lo que años atrás había sido un borrador: la creación de un nuevo departamento, independiente del Magdalena Grande.
En este punto de la historia del Cesar aparecen nombres como los nombres de Alfonso Araújo Cotes, Crispín Villazón de Armas, José Antonio Murgas, Luis Rodríguez Valera, Manuel Pineda Bastidas y otros que participaron en una reunión para crear la junta directiva pro-creación del Cesar y más tarde fueron los encargados de hacer lobby a los congresistas para que le dieran su probación al proyecto; los muchos trámites eran inversamente proporcionales a los resultados y ya todos se estaban cansando.
En ese momento de agotamiento, alguien pensó en Rafael Escalona, al que hallaron en Pueblo Bello con Colacho Mendoza, acompañando a unos reporteros argentinos. Le contaron que necesitaban que sus cantos le abrieran las puertas al proyecto independentista y él aceptó.
Después de muchos cantos, llenando de calidez el gélido ‘territorio cachaco’, fue creada la Ley del 21 de junio de 1967 por medio de la cual se nació el departamento del Cesar. El departamento fue inaugurado seis meses después, el 21 de diciembre de 1967.
No puede contarse la historia del Cesar sin mencionar a Alfonso López Michelsen, quien conoció esta región siendo un niño. Su familia tenía acá una hacienda llamada de Las Cabezas, en Las Sabanas del Diluvio y por eso venía el joven.
López se enamoró de Valledupar. Por eso, en 1967, aunque estaba ocupado en la capital, donde su familia era protagonista y él tenía una destacada vida política, dejó toda la comodidad de su vida en la capital y se vino a gobernar el naciente departamento, previo nombramiento del entonces presidente de la República, Carlos Lleras. Con su esposa, ‘La Niña Ceci’ se mudó a vivir en una casa ubicada en la esquina de la Plaza Mayor de Valledupar.
Es así como la creación del Cesar como departamento está amenizada por tantos vallenatos, por “cantos de Valledupar, historias del Magdalena, versos de noche serena que hayan eco en el Cesar”, canto éste hecho por un joven: Santander Durán, sobrino de Rafael Escalona, que también, urgido por las nostalgias de las distancias estudiantiles, escribió Añoranzas del Cesar, que fue himno de la creación del nuevo departamento.
“Hoy, nadie se atrevería a discutir siquiera el hecho de que sin Rafael Escalona y Colacho Mendoza el departamento del Cesar posiblemente no existiría”, decía Consuelo Araújo.

Por: María Ruth Mosquera

HISTORIA DEL BARRIO EL PRADO



EL TRAZADO URBANO DE LA URBANIZACION EL PRADO.




El barrio El Prado fue la experiencia urbanística más novedosa realizada por el sector privado para solucionar la crisis de vivienda que padecía Barranquilla en la década de los veinte. Particularmente resolvía el tema de vivienda a los estratos altos, y en su momento representaba una expansión de la ciudad del 55,45 % (130ha) del área total de expansión urbana, frente al 45,31% del desarrollo tradicional.

Su implantación significó una ruptura con la dinámica urbana que llevaba la ciudad hasta 1920, pues la urbanización El Prado se desarrolló en la periferia del casco urbano en una finca del mismo nombre, con una elevación promedio de cincuenta y un metros sobre el nivel del mar. El trazado de las manzanas, en su costado más largo estaba orientado perpendicularmente a la dirección de los vientos alisios por lo que la sensación de confort térmico mejoró en forma significativa, comparada con la temperatura cálida y húmeda del centro, más cerca del río.

Si bien era una propuesta de parcelación de una finca para subdividir en predios de menor tamaño individualizados − como se venía haciendo en la ciudad desde principios de siglo− lo novedoso de la urbanización de El Prado en ese momento fue: 

1) Que generaba una división funcional de la ciudad dejando los comercios y trasladando del centro de la misma a un barrio periférico la residencia de muchos comerciantes y empresarios que habían logrado acumular riqueza con la dinámica comercial de Barranquilla.

2) Imponía un conjunto de normas urbanas y de comportamiento social a sus compradores.

3) Los lotes eran entregados con servicios públicos instalados y calles asfaltadas. 

4) La trama urbana de la urbanización contemplaba áreas libres para parques, bulevares, zona municipal, retiros laterales y de fondo, andenes, antejardines y vías anchas para el automóvil, ampliando el espacio urbano y disminuyendo la densidad de vivienda por hectárea.

La Compañía Urbanizadora de El Prado imponía normas más precisas para emplazar las viviendas y realizar sus inversiones. El hecho de imponer procedimientos administrativos y normas urbanas implicaba una restricción en la conducta que, a su vez, generaba unos códigos de comportamiento y una noción moderna de ética ciudadana. Vivir en la ciudad era pasar de habitante a ciudadano, lo que implicaba obligaciones y deberes, como lo pregonaba la revista Mejoras en su permanente invocación a la necesidad de fortalecer un espíritu cívico en la ciudad.



Apartes de la tesis para optar al título de Arte y Arquitectura de la Universidad Nacional.
Por Carlos Bell Lemus, arquitecto
Barrio El Prado, un viaje hacia el pasado. P. 36 Capítulo 2




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sábado, 16 de septiembre de 2017

PRESIDENTES ORIUNDOS DEL MAGDALENA





  

MANUEL EZEQUIEL BRUZUAL
PRESIDENTE SAMARIO EN VENEZUELA: 

“El Soldado Sin Miedo”, como le decían fue un militar adscrito a las ideas liberales quien desempeñó el cargo de Ministro de Guerra y Marina durante el año 1864 y posteriormente, fue Presidente de Venezuela de forma provisional, desde el 25 de abril de 1868 hasta el 28 de junio de 1868. Manuel Ezequiel Bruzual nació en Santa Marta en 1830 y murió en Curazao el 14 de agosto de 1868. Hijo del venezolano Blas Bruzual Veloz y marido de Ramona España. Manuel Ezequiel Bruzual, era uno de los más altos valores militares de Venezuela y su apellido quedó inmortalizado en diferentes municipios de ese país:

En el año 1864, le dieron a Sabaneta de Turén, el nombre de “Villa Bruzual”, en honor a este ilustre prócer.

- En el año 1873, la Asamblea Legislativa del Estado Soberano de Apure, en homenaje a este personaje, llamó a la población Manga Angulera, con el nombre de “Bruzual”.
Manuel Ezequiel Bruzual, participa activamente en la Guerra Federal y combate en Santa Inés, Purereche, Buchivacoa, Barquisimeto y Portuguesa. Alcanzó renombre y fama durante esta guerra, gracias a la entrega y decisión con la que luchó en las numerosas batallas en las que participó. Políticamente se decantó por el partido Liberal y por ello se unió al ejército de Juan Crisóstomo Falcón con el grado de Capitán.

En Santa Inés se gana el ascenso de General de Brigada. Ante la muerte de Ezequiel Zamora, asumió la dirección militar del bando federal y se convirtió en Jefe de los Ejércitos del Mariscal Falcón. Su figura vino a llenar en la tropa el vacío dejado por Zamora tanto en lo jerárquico como en lo afectivo.

Una vez alcanzada la paz con el Tratado de Coche, obtuvo en 1864 la cartera de Guerra y Marina en el gabinete ejecutivo del Presidente Falcón. Sin embargo no duró mucho como ministro por diferencias con el jefe de Estado. Se enfrentó a Juan Crisóstomo Falcón, para rescatar la memoria del General Ezequiel Zamora. Posteriormente Falcón lo redujo a prisión por dos años.

Hacia comienzos de 1868 se reactivaron nuevamente diversos alzamientos contra el gobierno central. Bruzual, participó en las labores de pacificación entrevistándose con uno de los líderes rebeldes de la llamada “Revolución Azul”, el general Miguel Antonio Rojas, en abril de 1868. La situación no logró estabilizarse y Falcón, considerando que si salía de la presidencia las hostilidades rebeldes cesarían, entregó el poder a Manuel Ezequiel Bruzual el 30 de abril de ese año.

Como presidente interino intentó lograr un acuerdo con los líderes revolucionarios. Sin embargo el 20 de mayo de 1868, el anciano José Tadeo Monagas lanzó una proclama anulando los acuerdos logrados hasta entonces. Prosiguiendo con el espíritu de negociación buscó solucionar el conflicto con el mismo Monagas llegando ambos a reunirse. Sin embargo los seguidores del General Monagas no querían un entendimiento y las negociaciones concluyeron sin solución pacífica. 

Finalmente los enfrentamientos se reanudaron y el Presidente Manuel Ezequiel Bruzual no pudo defender Caracas y, perdiendo el poder, huyó con 300 hombres hacia Puerto Cabello, donde buscó proseguir con la contienda. José Ruperto Monagas inició el ataque a la ciudad el 6 de agosto de 1868 y el 12 de agosto, Manuel Ezequiel Bruzual fue herido por un francotirador. Ante esta situación fue trasladado a Curazao donde murió de gangrena el 14 de agosto de 1868.

Joaquín Riascos García
Presidente de Ciénaga.


JOAQUÍN RIASCOS GARCÍA
PRESIDENTE CIENAGUERO: 

Militar y estadista nacido en Ciénaga el 19 noviembre de 1833, muere en combate en San Juan del Cesar el 8 de agosto de 1875. Durante la infancia, Manuel Joaquín de Santa Isabel Riascos García se trasladó con su familia primero a Cartagena y después a Santa Marta. Su vida transcurrió en Santa Marta y Ciénaga, entre labores agrícolas y comerciales. Joven contrajo matrimonio con Doña Concepción Jimeno. Hizo sus primeras armas en la revolución de 1860, luego tomó parte en el célebre combate en que se asedió, durante 21 días, a Santa Marta (Noviembre a diciembre de 1861). 

Diputado y Presidente del Estado Soberano del Magdalena, Senador y Representante en varias ocasiones. Presidente de Los Estados Unidos de Colombia, del 12 de mayo de 1867 a 28 de junio de 1867. El 24 de abril de 1867 el General Riascos, se encargó de la Presidencia del Estado Soberano del Magdalena, al tiempo que se desempeñaba como tercer Designado de la Presidencia de la República. Cinco días después, el 29 de abril de 1867, el General Tomás Cipriano de Mosquera, decretó la disolución del Congreso Nacional y se declaró en ejercicio supremo de la autoridad presidencial. Dicha noticia llegó a Santa Marta días después, y al conocerla el General Riascos, desconoce la decisión tomada por Tomás Cipriano de Mosquera, y se erige en Presidente Provisional de Colombia, a la luz de su condición de tercer Designado, el 12 de mayo de 1867.

El 23 del mismo mes y año, asume el mando de la nación el General Santos Acosta, segundo Designado, en ausencia del primero, Santos Gutiérrez; pero Joaquín Riascos García, por las dificultades de comunicación de la época, continúa como mandatario provisional al no enterarse del golpe contra Mosquera dirigido por Acosta. Se entera del mismo en junio de 1867, y el 28 de este mes y año, cesa en la posesión de las funciones ejecutivas al reconocer en Santos Acosta como legítimo Presidente de los colombianos.

Sus días como Presidente de Colombia, es reconocido por el Congreso de la República, mediante la Ley No. 15. del año 1868. Puede afirmarse que durante 36 días hubo dos presidentes constitucionales en el país: Riascos y Santos Acosta, caso único en la historia de Colombia.

Cuando terminó su período como Presidente del Estado Soberano de Magdalena, en 1867, se retiró a Ciénaga y se dedicó a sus negocios particulares. En el año nefasto de 1875, en medio de una gran tempestad política, se encargó una vez más de la Presidencia del Magdalena como Primer Designado; llamó entonces a las autoridades de provincia y a los amigos, a la unión; pero este llamamiento fue mal interpretado y resultó vano. 

El general Riascos murió violentamente en el combate de San Juan del Cesar, el 8 de agosto de 1875, defendiendo las aspiraciones presidenciales de su jefe, Rafael Núñez, contra el gobierno de Santiago Pérez.





JOSÉ MARÍA CAMPO SERRANO
PRESIDENTE SAMARIO:

José María Campo Serrano,
Presidente oriundo de Santa Marta.
Político, militar y Presidente de la República de Colombia, del 1 de abril de 1886 a 6 de enero de 1887. Nació en Santa Marta en 1836, murió en la misma ciudad en 1915. Realizó sus estudios en el seminario de su ciudad natal, y más tarde estudió Filosofía y Derecho en el Colegio Provincial Santander. Desde muy joven tuvo que afrontar los problemas económicos de su familia, para lo que se decidió por la carrera burocrática. Fue Oficial Tercero en la Gobernación del Magdalena y desde allí ascendió a Oficial Mayor y a la Secretaría de la Gobernación.

Cuando en 1857 se organizó el Estado Soberano del Magdalena, fue nombrado tesorero general. Tomó parte el 8 de mayo de 1860, junto con el General Tomás Cipriano de Mosquera, en la insurrección contra el gobierno de Mariano Ospina Rodríguez. Seis años más tarde fue elegido Representante por el Estado del Magdalena en el Congreso Nacional y posteriormente Senador de la República por el mismo Estado. Durante el gobierno del Presidente Francisco Javier Zaldúa ocupó la Secretaría de Instrucción Pública. En el gobierno de Ezequiel Hurtado se hizo cargo de la Secretaría de Gobierno.
Como liberal independiente, fue partidario del movimiento regeneracionista propugnado por Rafael Núñez y, una vez que éste alcanzó el poder, fue nombrado, en 1885, Secretario de Marina y Guerra. Desde tal cargo le correspondió afrontar la guerra civil de 1885, que enfrentaba a los liberales radicales contra el modelo regeneracionista del Gobierno de Núñez. Esta guerra, que llevó a la derrota del radicalismo, tuvo como principal consecuencia la pérdida de validez de la Constitución de 1863 y el afianzamiento del poder de Rafael Núñez.

Después de la guerra, fue nombrado secretario de Hacienda y luego Jefe Civil y Militar de Antioquia, donde gobernó entre el 12 de marzo y el 21 de septiembre de 1885. En representación de Antioquia, Campo Serrano asistió al Congreso Nacional de Delegatarios para la redacción de la nueva Constitución Nacional. El Consejo eligió como presidente a Rafael Núñez; como vicepresidente al general Eliseo Payán; y como designado al propio José María Campo Serrano. En 1885 dirigió la denominada campaña de la Costa Atlántica, y fue ascendido a General de la República. El 30 de marzo de 1886, el Consejo de Delegatarios, en sesión extraordinaria, aceptó la dimisión del presidente Rafael Núñez; Campo Serrano, como designado, fue llamado para reemplazarlo. El 1 de abril de 1886 fue investido Presidente.

Como presidente, le correspondió sancionar la Constitución de 1886, promulgada el 5 de agosto. En dicha Constitución se estableció el principio de la centralización política y la descentralización administrativa. Se mantuvo en la Presidencia de la República hasta el 6 de enero de 1887. De su gobierno destacan obras como los contratos de alumbrado eléctrico y agua potable para Bogotá y el impulso a los ferrocarriles de la Sabana y el Magdalena. 

En 1888 fue elegido Senador por el Departamento del Magdalena.


Blás Bruzual,
padre del Presidente samario en Venezuela.




BLAS BRUZUAL Y VELOZ, 
PADRE DEL PRESIDENTE SAMARIO EN VENEZUELA: 

Blas Bruzual y Veloz, oriundo de Valencia, Carabobo, era militar, político, periodista y amigo de Simón Bolívar. En 1826, fue miembro del Batallón Primero de Antioquia en Santa Marta, en calidad de Subteniente de la Tercera Compañía. Al adquirir el grado de Teniente, fue destacado a las órdenes directas del Libertador Simón Bolívar, con quien construyó una férrea amistad. Fue en esta época que nació su hijo en Santa Marta, se desconoce el nombre de la madre, que pudo haber sido samaria. 

Su hijo Manuel Ezequiel Bruzual, fue Presidente de Venezuela de forma provisional, desde el 25 de abril de 1868 hasta el 28 de junio de 1868. 

Nació en Santa Marta en 1830 y murió en Curazao el 14 de agosto de 1868. Después de consumada la separación de la Gran Colombia, en 1831, Blas Bruzual y Veloz, se trasladó a Caracas. 

Por su vida guerrerista en 1835, fue expulsado de Venezuela, motivo por el cual se dirigió nuevamente a Colombia, donde se convirtió en el primer catedrático de matemática pura de la Escuela Militar de la Universidad Central de Bogotá.


AUTOR: RAÚL OSPINO RANGEL






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