viernes, 19 de septiembre de 2014

ALIRIO JOSÉ OTERO: DESTACADO GANADERO FUNDANENSE

‘Los Trillizos’, marca registrada en la ganadería




El Heraldo, Septiembre 18 del 2014
POR: OCTAVIO VARGAS - EL REPORTERO DEL CAMPO


jueves, 18 de septiembre de 2014

EMILITA FERREIRA: LA INSPIRADORA DE "LUCERO ESPIRITUAL"

Esta mujer se atribuye ser el origen de esta composición




La vida del juglar Juan Manuel Polo Cervantes, más conocido como Juancho Polo Valencia, quien nació el 18 de septiembre de 1918 en Caimán o Candelaria, Magdalena, y falleció el 22 de julio de 1978 en Fundación, tiene los más grandes matices de gloria porque supo dibujar en melodías y letras sencillas, pero con alto grado de filosofía todo lo que atrapó su corazón, logrando la proeza de hacerlas desfilar por su pensamiento.

Esas canciones, le dieron la virtud de ser un juglar completo porque tocaba su acordeón, componía, cantaba y hasta tomaba ron. Era tanta su pasión juglaresca, que todo giraba alrededor de una botella de Ron Caña.

En esas andanzas por territorio costeño, en una ocasión hizo parada en uno de los pueblos del Cesar, y conoció a una mujer que le puso su inspiración de fiesta para cantarle: 

“Estrella del universo/ estrellita/ dame razón de Emilita/ me le llevas estos versos/ cuando la encuentres solita”.

Ante el desplante hecho por la agraciada morena, Juancho Polo desistió de sus planes de conquista, pero Emilita quedó premiada con la canción que tiene un glosario de filosofía donde el amor flotó alrededor del universo que solamente logró posarse en el corazón de un hombre cuya ilusión genial traspasó las fronteras del alma.


EMILIA FERRERIRA NÚÑEZ
LA PLATEÑA QUE INSPIRÓ A JUANCHO POLO VALENCIA 

EN LA CANCIÓN LUCERO ESPIRITUAL

Ella, Emilia Ferreira Núñez, trabajaba en un puesto de comidas a orillas de la carretera que de Valledupar conduce a Bosconia, exactamente donde hoy se ubica el corregimiento de Caracolí. De salida, Juancho Polo se fijó en esa morena gordita de 20 años, hoy cuenta con 65, para echarle la más grande carga de piropos y dedicarle la canción ‘Lucero espiritual’, inspiración que grabó en 1971 para Discos Fuentes, y que a partir de 1990 se convirtió en insignia de la música vallenata a través del canto de Diomedes Díaz y el acordeón de ‘Juancho’ Rois.

De ‘Lucero espiritual’ también existen las versiones de Poncho Olmedo y Alejo Orozco, Pedro Laza y Los Pelayeros, La banda Once de Enero, Eibar Gutiérrez y un dúo que realizó el mismo Diomedes con Poncho Zuleta en el trabajo musical ‘Las Voces Vallenatas’, entre otras.

Historia de la canción

Desde hace 30 años Emilia Ferreira Núñez, natural de Plato (Magdalena), reside en el barrio San Martín de Valledupar, casada y con siete hijos, rememora con gracia la historia del enamoramiento que tuvo Juancho Polo Valencia con ella y de la canción que le compuso.

‘Emilita’ como cariñosamente la bautizó Juancho Polo, retrocede en el tiempo, sonríe y comienza a narrar. “Mi mamá, Teodosia Núñez, le pidió a la señora Edith que me dejara trabajar en su puesto de comidas. No tenía mucho tiempo en esa labor cuando llegó a almorzar un señor flaco, ensombrerado y con una camisa de colorines. No más le llevé la comida a la mesa me preguntó por mi nombre, le dije que me llamaba Emilia y él se presentó como Juancho Polo. No demoró mucho tiempo y comenzó a piropearme”.

Recuerda que esa fue la primera vez donde también le cantó varias canciones acompañado de su acordeón. A ella no le llamó la atención el personaje, situación que narra de la siguiente manera. “Juancho Polo era bastante mayor que yo, tenía como 50 años, más o menos, y tomaba mucho ron. En otras palabras, no me gustó para nada. La segunda vez que llegó al puesto me le escondí y le pedí a otra de las muchachas que lo atendiera, pero él insistió que fuera porque me estaba haciendo una canción. Así fue, no más llegué comenzó a tocar su acordeón y a cantar, hasta me dijo que yo para él era Emilita”.

La mejor canción

Cuarenta y cinco años después de aquel acontecimiento, Emilia dice que ella nunca le dio pie para que Juancho Polo lograra su cometido, y en varias oportunidades se portó indiferente.

Ante el desplante hecho por la agraciada morena, Juancho Polo desistió de sus planes de conquista, pero Emilita quedó premiada con la canción que tiene un glosario de filosofía donde el amor flotó alrededor del universo que solamente logró posarse en el corazón de un hombre cuya ilusión genial traspasó las fronteras del alma.

Cuando la canción ‘Lucero espiritual’ tomó vuelo y se escuchaba por todas partes, incluso en el Festival de la Leyenda Vallenata, donde en la final de 1991 la ejecutó el acordeonero ‘Juancho’ Rois, la inspiradora dimensionó el detalle que le hizo el gran juglar, a quien nunca le dio las gracias, si no que le huía.

Al preguntarle la razón de su actitud esquiva, quizás porque la había tratado de gorda: “Tiene figura de un globo”, suelta una carcajada y comenta: “Para nada, era porque no era hombre para mí, y en ese momento no quería compromisos”.

Emilia sigue desempolvando los recuerdos: “En verdad, la canción que en algunas partes no entiendo mucho gustó, y la versión que me llama la atención es la de Diomedes Díaz. Cuando suena en la radio, uno de mis hijos me dice: Mamá, oye tu canción. Eso sí, puedo decir que Juancho Polo era buen músico, y en poco tiempo compuso esa canción delante de mí”.

Entonces, relata que a Juancho Polo Valencia no lo volvió a ver más, sabía de él por la radio donde escuchaba sus canciones. “De su muerte me enteré por una emisora, y me acordé de la canción que me hizo en el pueblo de Caracolí”. Esa misma canción, de la cual el propio Juancho Polo Valencia le dijo al ganadero pivijayero Alfonso Severini que era mejor que ‘Alicia adorada’.

Juancho Polo, el flaco juglar andariego, se describió sin dientes y sin muelas, que no tuvo grado de escuela, pero que el cantar era su ciencia; supo salir de su querido territorio para irradiar felicidad a través de sus canciones, e incluso, en su mayor etapa de dolor dejó sentado que donde quiera uno se muere, todas las tierras son benditas.

Letra

Lucero espiritual
lucero, lucero
lucero espiritual
Eres mas alto que el hombre
Yo no sé dónde se esconde
En este mundo historial
Yo pensando en esa estrella
Tiene figuras de un globo
Yo te quiero a mi acomodo
En mi tierra y fuera de ella
(Bis).

Pero yo no se donde se esconde
En este mundo historial
estrella del universo estrellita
dame razón de Emilita ...Ay hombe
me le llevas estos versos
cuando la encuentres sólita

y yo pensando en esa estrella
tiene figuras de un globo
yo siempre soy Juancho Polo
en mi tierra y fuera de ella
(Bis).

Pero yo no se donde se esconde
En este mundo historial
(bis)

Por Juan Rincón Vanegas
El Pilon. 18 de Septiembre del 2014



EL LUCERO ESPIRITUAL 
DE JUANCHO POLO 


Por: Fabio Fernando Meza


No extraña ya que las grandes y legendarias figuras del canto vallenato mueran revolcándose en medio de sus propios excrementos y en la más completa indigencia aún hoy día, mientras que cantantes y casas disqueras se enriquecen con el talento ajeno.

El 22 de julio nadie se acordó que un día como ese de 1978 murió Juan Antonio Polo Cervantes, nuestro coreado y mil veces cantado Juancho Polo Valencia. Sí, el mismo que años después le diera éxitos, plata y popularidad a cantantes como Jorge Oñate, Diomedes Díaz, Poncho Zuleta, Carlos Vives, Peter Manjarrés, Iván Villazón, entre otros, que interpretan sus canciones mientras él no tuvo para su propio entierro. Algunas personas me dicen que el nombre de Juancho era en verdad Juan Polo Saavedra. Pero para todos será Juancho Polo Valencia hasta el fin de los tiempos.

¿Quién no recuerda a la famosa canción Alicia Adorada? la misma que una noche de tragos (como muchas de su enguayabada vida) cantó Juancho Polo en una parranda y a Alejo Durán que estaba presente le gustó tanto que ofreció comprársela. La vendió. Pero la plata se quedó ahí en la cantina. La canción era tan popular en la región que nadie aceptó que fuera firmada por Alejo, quién después la grabó bajo su autoría. Tocó devolverla al dueño legítimo. Esa no fue su única canción ni la más famosa. Hay cientos de ellas.

Esa canción es inmortal al igual la que dice que “el Lucero Espiritual es más alto que el hombre y que él no sabe dónde se esconde en este mundo historial”. “Filosofía popular y aplicada a la vida cotidiana por un ser humano extraordinario que no conocía la letra O ni por lo cuadrada”, diría mi hermana Isyoli.

Alicia Adorada es una elegía a la señora Alicia Carrillo, la esposa muerta del poeta, cuyo deceso se produjo sola en la casa por complicaciones al momento del parto en la población magdalenense de Flores de María. Es un reclamo injusto y desesperado el que hace Juancho Polo en esa canción. Si la señora Alicia murió solita fue porque él nunca estuvo cuando se le necesitaba, sino malvendiendo su talento por una botella de ron barato por todos los rincones de la costa.

Es famosa la frase de Juancho Polo cuando un político de la región lo buscó para que fuera a cantarle al entonces presidente de los colombianos y lo encontró tirado en un pretil borracho y revolcado en sus propios vómitos: “Dígale al presidente que si me quiere oír cantar que venga aquí donde estoy y traiga trago”.

Quizás el único día que se levantaría de su hamaca sobrio no lo alcanzó a disfrutar. Porque su nieto que tanto lo amaba, así como uno quiere a los inolvidables y tiernos abuelos, le llevó el tinto de la madrugada y ya Juancho Polo no se lo pudo tomar ni sentir el aroma reconfortante de la bebida porque estaba muerto.

Juancho Polo vivía al garete, aquí y allá y dormía donde se lo cogiera la noche o donde lo encontrara el diluvio inmisericorde que caía en esa zona en épocas de invierno.

El destino poco le sonrió a este juglar vallenato porque de los limones que están regados en el suelo del destino parece que él cogió el que estaba biche, ya que es lo que refleja los pocos momentos gratos que vivió y los muchos ingratos que padeció. Sus amigos de infancia y de parranda lo recuerdan así, con su sombreo vueltiao sucio, su camisa tropical de cuadros, su pantalón de pana gris, su aspecto desgarbado, su voz ronca y cada vez más apagada, sus abarcas remendadas (la que alguna vez cuando se quedó dormido de la borrachera tirado en cualquier parte le robaron junto al sombrero y los lentes que nunca usaba) al igual que el acordeón colgado en bandolera en su hombro. Así lo recuerdan.

Juancho Polo la mayoría de las veces cantaba a cambio de licor. La única pausa que hizo del trago fue para no llegarle borracho a su esposa cuando se juntaran en el cielo de tambores donde ella lo esperaba para seguir amándolo con todos sus defectos y sus pocas virtudes. Cumplió. Javier Franco Altamar, dice que Juancho Polo nació en Candelaria, un pueblo situado en el municipio de Cerro de San Antonio, Magdalena, un 18 de septiembre de 1918; que sus amigos de parranda le cambiaron el Cervantes por el Valencia debido a su inclinación por recitales poéticos y afición musical que les recordaba a un poeta con ese apellido ilustre de la rancia aristocracia cachaca que llegó a ser presidente.




Juancho Polo vagó más que nunca después que sepultó a su esposa buscándole razones a la desaparición de alguien que lo aceptaba tal como era: feo, borracho, sin su oreja derecha, sucio, irresponsable y casi siempre sin un centavo en el bolsillo. Pero con unas cualidades y calidades para la composición impresionantes.

Juancho Polo fue enterrado con sus casi 60 años mal vividos en el cementerio del pueblo donde la muerte se condolió de él: Fundación, Magdalena. Dicen quienes presenciaron el sepelio que nunca hubo ni habrá un entierro tan multitudinario como aquel del 24 de julio de 1978 donde Juancho Polo comenzó a convertirse en el Lucero Espiritual de los actuales cantantes vallenatos que vieron en sus obras una mina de oro. Pero como decía el mismo poeta cantor: “donde quiera que uno muere, todas las tierras son benditas”.

Siempre me ha asaltado una duda respecto de Juancho Polo y ojalá los burocráticos directivos de Sayco se dignaran responderla alguna vez que estén desocupados: ¿qué pasa con las regalías de este prolífico autor después de su muerte?. Porque en vida jamás gozó de ellas y me imagino que después de muerto el perro acabada la sarna.

O tocará preguntarle a nuestro amigo y abogado de causas perdidas, al doctor Eduardo Luís Mercado, qué pasa con esas regalías. Y preguntarle también si es cierta la versión de que Sayco por cada 10 pesos que recibe invierte 8 pesos en su burocracia y sólo 2 pesos destina a los autores y compositores. Nada de raro tiene que así sea.

FABIO FERNANDO MEZA



VER TAMBIÉN: HISTORIA DE JUANCHO POLO VALENCIA



viernes, 12 de septiembre de 2014

CATEDRAL DE SANTA MARTA

 La primera Iglesia de América del Sur




CATEDRAL BASÍLICA DE SANTA MARTA

Famosa por ser la primera Iglesia construida en suelo Suramericano y por ser la madre de todas las Iglesias de Colombia








La Catedral de Santa Marta fue la primera basílica construida en América del sur y su construcción data del año 1765, cuando el entonces gobernador Don Andrés Pérez con el fin de edificar una catedral que perdurara y resistiera las incertidumbres le dio la tarea al Ingeniero Don Juan Cayetano de comenzar los planes de esta Iglesia de la fe Católica de estilo Renacentista. 



Al inicio de su construcción la ciudad tenía una población muy disminuida debido a los múltiples ataques de piratas ingleses, franceses y holandeses los cuales desde 1543 hasta el año de 1712 lograron quemar y saquear la ciudad más de 20 veces.



Esta Catedral es uno de los monumentos que más nos hacen sentir orgullosos a los magdalenenses, está llena de recuerdos y leyendas, y en su interior se encuentra una pequeña urna que contiene el corazón y las entrañas del Libertador Simón Bolívar, la cual fue entregada por los representantes del gobierno Venezolano que vinieron el 20 de noviembre de 1842, a llevarse los restos del héroe americano, como una muestra de gratitud a la ciudad que generosamente le ofreció su tierra para morir, y que después le ofreció cristiana sepultura dentro de esta catedral por 11 años, 11 meses y 3 días, luego que un 20 de Diciembre de 1930 recibió un solemne desfile fúnebre desde la Casa de la aduana hasta este lugar. 

martes, 9 de septiembre de 2014

PACHITO RADA ORTÍZ.

Un Juglar que ocupó el segundo puesto en el primer concurso de Acordeones de Colombia, celebrado en Fundación en el año 1951.





PACHITO RADA ORTÍZ, fue un exponente del Vallenato que vio nacer los concursos de música de acordeón en Colombia, en virtud a los eventos de esta naturaleza celebrados en Fundación en el año de 1955, donde el maestro Francisco Rada Ortíz, se impuso ante sus adversarios como Rey del Acordeón. En los anteriores concursos de este mismo evento había ocupado el segundo lugar.

El primer concurso de acordeón que se realizó en Colombia, se efectuó en Fundación en 1950, promovido por el Libanés Camilo George, quien al frente de su almacén "La Casa George", ponía a competir a los juglares del acordeón que se paseaban por esta villa, premiándolos con artículos de su propio negocio. 


Quién era Pachito Rada






Nació en el Difícil un 15 de octubre de 1934. Era considerado El último juglar del Magdalena Grande. Fue escritor, compositor, cantante y ejecutor del Acordeón. 

Su nombre de pila era Francisco 'Pachito' Rada Ortiz, quien en sus venas llevaba la sangre de su papá, 'El padre del son': 'Pacho' Rada, de quien heredó, además de su apellido, el talento natural de ejecutar el acordeón. A 'Pachito', hijo también de doña Blanca Rosa Ortiz Zambrano, se le escuchaba pronunciar con frecuencia frases que iban en halago de sus habilidades con el instrumento alemán. 

Su primera grabación la hizo en 1952, con los temas 'Tiquicio Nuevo' y 'Homenaje a Rojas Pinilla'. En el el 55 hizo lo mismo con 'El Caballo Liberal', 'María del Rosario', 'Mi Lucero', 'La Negra Rabiosa', 'La Camisa de Cuadro' y 'La Negra Orgullosa'. 

Pachito' Rada realizó la grabación de más de 27 LP, para el sello de Discos Fuentes. 

Entre 1979 y 1992 publicó tres libros: Historia de un pueblo acordeonero, dos almas que unió la vida y el literal de la verdad, 

Murió el 28 de julio del 2014, en una clínica de Valledupar y fue sepultado en El Difícil, Magdalena, su tierra natal.


Leer también: El primer festival Vallenato en Colombia se realizó en Fundación


......

Muere otro juglar de la música vallenata

El Heraldo. Julio 29 del 2014


Pachito estuvo casado con doña Rosa Esther Molinares (también fallecida). Ella fue un motivo especial para varias de sus canciones entre estas: ‘El oligarca’, ‘Ella o Jovencita’, ‘Bello clavelito’, entre otras. Tuvieron nueve hijos.

Pachito Rada Ortiz, autor de destacados temas, tenía 79 años.
Aunque no precisó el tiempo, el Rey Vallenato 1993, Alberto Rada Ospino dijo “hace poquito visité a mi hermano en El Difícil (Magdalena) porque estaba enfermo”. Esta fue la última vez que vio con vida al también compositor y acordeonero, Francisco Manuel Rada Ortiz, de 79 años, quien murió en la mañana del domingo en una clínica de Valledupar, hasta donde había sido traído desde El Difícil para ser atendido, al parecer por una afección bronquial y una isquemia cerebral, según contó Rada Ospino. 
Pero este juglar fue un poco más allá: “la muerte a mi hermano le vino después de lo que ocurrió con la canción que él tituló ‘Dudo que me quieras’ y que Diomedes Díaz grabara como ‘La que quiera irse’ bajo la autoría de Rafael Díaz Maestre en el CD ‘Listo pa’ la foto’. Esto le causó mucha inconformidad.  Él me había contado que esto estaba en manos de abogados, pero como se enfermó, había quedado así”. Asegura Rada que su hermano reconoció su obra “apenas la escuchó supo que era la misma canción que él, no solo había compuesto sino que además había grabado cuatro décadas atrás, y de la cual se conociera otra versión en voz de Arturo Durán junto a los hermanos Sarmiento.  Supe que se va a mirar cómo va el caso”.
Frente a este señalamiento, el hermano del Cacique de La Junta, Rafael Díaz, respondió sin antes mostrar su sorpresa por la muerte del juglar magdalenense, que ese caso estaba cerrado “ahí no había nada que hacer, porque ellos están peleando letra y la letra la repite cualquiera, lo que se plagia es la melodía y para hacerlo debe tener mínimo cuatro partes”.  ¿Entonces cuál es el problema? “Que yo metí una frase que dice /Y la que quiera irse que coja el camino y que no vuelva más…/ y la verdad yo ni conocía esa canción que él había grabado hace unos 40 años atrás”.  De todos modos, según el Rey Vallenato 1993, “mi hermano se fue con esa inconformidad, ese robo le dio mucha rabia”. 
‘Uff lo que dejó fue canciones’
Además de este tema, Pachito Rada, como era conocido el mayor de los 10 hijos del juglar Francisco ‘Pacho’ Rada Batista, deja como parte de su legado entre otras: ‘El caballo liberal’, ‘María del Rosario’, ‘Mi Lucero’, ‘La negra rabiosa’, ‘La camisa de cuadro’ y ‘La negra orgullosa’, ‘Homenaje a Andrés Camargo’, ‘El rey de la melodía’,  ‘Mal destino’, ‘El oligarca’, ‘Bello clavelito’, pero entre las más reconocidas figuran, ‘El millonario’, ‘El hijo del pobre’, ‘Mundo ajeno’, ‘Chave’ y ‘No soy caminante’. “¡Uff deja mucho, era un gran compositor!”, remata su hermano, quien cuenta “mi papá tuvo 10 hijos con cuatro mujeres, pero todos nos criamos juntos, es más mi hermano Pachito (el diminutivo para diferenciarlo de su padre) y yo no éramos hijos de la misma mamá, pero aprendimos a tocar el acordeón en la casa juntos y siempre fuimos muy unidos…hasta ahora que se murió”, se lamenta.  Dice además que su hermano (mayor) dejó nueve hijos “habían tres músicos, pero murió uno de ellos”.
¿Qué anécdota recuerda de su hermano Pachito Rada?
“Bueno que una vez dijo por radio que él no se había presentado nunca al Festival Vallenato porque cuándo se había visto a dos hermanos enfrentándose, que mientras yo estuviera presentándome, él no lo haría y después (más de 15 años) que yo me coroné como Rey Profesional, él dijo que ya estaba muy viejo y finalmente, nunca compitió…yo le dije ‘no será que te da miedo, porque el Festival es pa’ machos’ (risas)”.  Complementa, “pero en otros escenarios sí tuvimos bastantes mano a manos”.
¿De dónde les viene esa vena musical?
“Del viejo Pacho Rada, mi papá.  Él aprendió a tocar solo y se hizo famoso de boca en boca porque en esa época no había radio ni televisión ni nada de eso, solo lo oían tocar y así se fue extendiendo su fama…”.
Además de usted y Pachito, ¿quién más heredó la vena musical?
“Fuimos 10 hermanos, cinco mujeres y cinco varones, yo ocupo el quinto lugar, toco el acordeón, compongo y canto, al igual que lo hacía mi hermano (Pachito), Alejandro toca guacharaca y acordeón, Manuel también tocaba…fuimos los que más nos destacamos”.
¿La música le dio algún beneficio económico a su hermano Pachito?
“No, nada, él murió en la lucha.  Ahora con el tema  de su muerte, me dijeron que no le pagan las bonificaciones de Sayco, y no entiendo porque él estaba activo”.   El maestro Pachito Rada Ortiz, era el hijo mayor del Padre del Son Francisco ‘Pacho’ Rada con la señora Blanca Rosa Ortiz Zambrano, nació el 15 de octubre de 1934 en El Difícil, Ariguaní, Magdalena.


Canción "Dudo que me quieras":


POR: 

DAMARIS ROJAS QUINTERO

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