martes, 20 de diciembre de 2016

EL LICEO CELEDÓN

Liceo Celedón


Esta importante institución educativa Samaria, fue aperturada en marzo de 1906, con 23 alumnos, 16 de ellos internos, 6 externos y 1 asistente.

Inicialmente se escogió una casa desocupada que por esa época tenía un letrero que decía EL FARO, situada en la calle 15 ( Acequia ), con carrera 6. Dos meses mas tarde albergaba 43 alumnos; con el transcurrir del tiempo, fuera el faro el que orientara a iluminar las mentes del Magdalena, de la región y el país. Hay que anotar que el colegio fue creado para formar bachilleres en filosofía y letras, amparado legalmente por el articulo 120 del Decreto 491, se necesitaban 4 años para graduarse.


Su primer rector fue el Doctor Jacobo Mendez Campo (abogado), Vicerrector Don Luis de Andreis, secretario Don Julio Pinedo M. Profesores: Jacobo Mendez Campo (matematicas), Manuel Guardiola (geología), Fernandez (ingles),Cesar Campo (castellano), Reverendo Pedro Espejo (religión) y Luis de Armas (ejercicios ortográficos).

En el año de 1907 fue nacionalizado.

En el año de 1908 se trasladó al viejo caserón de la calle Grande (calle 17) N. 1 - 67 donde funcionaba la Contraloría Departamental.

La construcción del edificio donde hoy funciona el Liceo Celedón se diseñaba para una universidad; en 1913 bajo la dirección del español Alfredo Badenes, se bendijo la primera piedra por el reverendo Padre Pedro Espejo.

En 1948 era el único colegio de la costa que llegaba hasta sexto grado.

El nombre del colegio fue propuesto por el Doctor Jose Antonio Iguaran Araujo, secretario de instrucción pública,(hoy secretaría de educación), queriendo hacer un homenaje al obispo de la Diócesis de Santa Marta, el cual había sido su profesor en Riohacha.

El terreno donde se construyó el edificio fue comprado al señor Charles Gautier y se registró en la notaría primera de Santa Marta.


Historia del Liceo


En su interior

La Asamblea Departamental del Magdalena, expidió una Ordenanza en 1903 autorizando su creación, la cual fue concretizada al reglamentarse por medio del Decreto 118, del 24 de noviembre de 1905, sancionado por el entonces gobernador Dr. Rafael de Armas.

Su nombre, Liceo Celedón, fue instituido en honor a la memoria del obispo Rafael Celedón, quien murió en 1902, después de dejar una huella imborrable como prelado religioso y como poeta, escritor, antropólogo, filósofo, jurista, filólogo, historiador, lingüista, matemático, gramático, miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y rector del Seminario San José de Santa Marta.

El día 5 de Marzo de 1906 se oficializó su apertura teniendo como sede una casa identificada como “El Faro”, ubicada en la esquina de la calle 15 con carrera sexta contando con una matricula de 23 alumnos, de los cuales 16 eran internos y 6 externos.

Como primer rector fue nombrado el Dr. Jacobo Méndez Campo, y como vicerrector don Luis de Andréis, como secretario don Julio Pinedo M., y la planta de docentes estaba integrada por: Jacobo Méndez Campo en el área de matemáticas, Manuel Guardiola en geografía, César Campo en castellano, el sacerdote Pedro Espejo, en religión, don Manuel A. Fernández en inglés y Luís de Armas en ortografía.

Ante la respuesta de la comunidad que aumentó en dos meses la matrícula a 43 alumnos. En 1907, fue nombrado rector el Dr. Carlos Bermúdez, quién ejerció hasta 1910 y quien realmente organizó los estudios, tomando como base los Estatutos que en 1893 tenía el Colegio Mayor del Rosario de Bogotá y para 1908 el aumento de matrícula persistía, obligando a las autoridades educativas a darle una nueva sede, concretamente en la calle 17 No. 1-61, era una edificación tipo colonial, propiedad del señor Manuel J. Pinto; hoy Día esa edificación sirve de sede a la Contraloría Departamental. Años atrás, cuando el Liceo se pasó a su actual edificio, fue sede de la Policía Nacional.

En 1912, el Ministerio de Institución Pública, reconoció al Liceo Celedón, la facultad de conceder diplomas de bachiller en Filosofía y Letras, por medio de la Resolución No. 36, y ese mismo año recibieron su título sólo tres alumnos: Juan Jacobo Cotes, Nestor Caamaño, y Juan B. Iguarán Cotes.

Ante el crecimiento de la matrícula y la incomodidad del local que ocupaba, las autoridades educativas y del plantel pensaron en trasladar la sede a un lugar que ofreciera mayores comodidades; pero existía la idea también de reabrir la Universidad del Magdalena, cerrada en 1872, para lo cual el departamento compró un terreno para construir su edificación.

Los documentos muestran que el lote fue adquirido en noviembre de 1912 y el edifico se inició su construcción en 1913, pero se suspendieron los trabajos, hasta el mes de noviembre de ese año, cuando el Gobernador ordenó su continuación bajo la dirección del arquitecto español Alfredo Badenes t Noll, quien le dio caracteristicas arquitectónicas y estéticas que han permitido con el correr del tiempo la admiración y el llegar el ser declarado Monumento Nacional, por medio del Decreto 2529 del 17 de diciembre de 1993.

Los trabajo fueron interrumpidos muchas veces, y solo hasta 1924 estuvo terminado el primer tramo, el del frente; así inconcluso se resolvió trasladar el Liceo a esa nueva sede, que era construida para albergar allí la Universidad del Magdalena.

Fue entonces bajo la dirección del Dr. Fernando Espejo que se continuó con la construcción iniciada por el español Badenes y Noll, la cual se terminó en 1923, y permitió el buen uso de sus instalaciones, estando como rector el Dr. Pedro Ramírez Toro y vicerrector don José Vicente Sáenz.

El 6 de abril de 1928, por medio de la ordenanza No. 67, la Asamblea Departamento del Magdalena, organizó el Liceo Celedón como una institución de enseñanza primaria.

En 1933, fue nombrado como rector el Dr. Juan Hurtado, verdadero pedagogo y bajo su dirección el colegio comenzó a brillar en el panorama nacional por su enseñanza y gobernador Pedro Castro Monsalvo, para gestionar ante las autoridades nacionales, las diligencias necesarias para nacionalizar el Liceo Celedón, lo cual se concretó en el mes de febrero de 1938, nombrándose por intermedio del Ministerio de Educación Nacional como rector y vicerrector a los licenciados Efraín Tovar Mozo y a J.B. Tayeb Vega, los cuales fueron respaldados por el entonces Secretario de Educación del Magdalena Armando L. Fuentes.

En 1941, fue nombrado como rector Aurelio Tobón, exrector de la Normal Superior, quien se rodeó de un selecto grupo de profesores todos idóneos, logrando captar la simpatía del estudiantado. Fue bajo su dirección que por medio de la Resolución No. 1480, emanada del Ministerio de Educación Nacional, se aprobó el Plan de Estudios del Liceo Celedón. Sólo un año y medio permaneció como rector el Dr. Tobón, dejando beneficios incomparables en la disciplina y el estudio. Su retiro fue voluntario, ya que fue elegido Senador de la Republica.

Lastimosamente el estudiantado no compartió las decisiones del nuevo rector Lic. Ramiro Álvarez, quien duró muy pocos meses, siendo remplazado por el recomendado del Dr. Tobón, Lic. Eduardo Martines Esponda, quien tampoco ejerció la rectoría por mucho tiempo, ante el rechazo de los estudiantes.

En 1946, fue nombrado como rector Hugo J. Bermúdez, quién dictaba las cátedras de idiomas como inglés, francés y latín, además de literatura y filosofía. Fue muy apreciado por los estudiantes y profesores; bajo su dirección el Liceo mantuvo una tranquilidad y estudio.

En 1958, los alumnos y profesores elevaron un Memorial ante las autoridades educativas de la ciudad, solicitando que se nombrara como rector al profesor Alfredo Almenárez Barros, quién había sido nombrado profesor de Química desde 1946, y venía ejerciendo un apostolado educativo que gustó entre la familia Liceista; esto fue aprobado, y hasta 1970 fue su rector, dejando huellas imborrables tanto en la académico como en la administrativo.

Prueba de ello, se logra en 1964 se inaugure la sección femenina bajo su dirección y la coordinación de la profesora Gladis Vitoria de Correa, con lo cual se dio respuesta a la constante demanda de estudios de la mujer samaria. En 1968, se inauguró el primer paraninfo como un espacio para mostrar las aptitudes artísticas, deportivas y culturales de la Institución.

En 1975, se inició la jornada de la tarde, como necesidad de brindar el ejercicio educativo, ante la fuerte demanda de la población que buscaba centros de estudios. En 1979, se creó la jornada nocturna, según Resolución No. 7752 de mayo 9 de 1979, registrada en la Secretaría de Educación bajo el No. 0100201 del 30 de abril de 1990, con lo cual se lograba una oportunidad de estudio a quienes en las horas del día trabajaban y deseaban continuar sus conocimientos.

El 17 de diciembre de 1993, fueron declaradas sus instalaciones por medio del Decreto nacional 2529, Monumento Nacional, dando también a la historia formativa de bueno ciudadanos.

En ese mismo año, surge un movimiento que busca se nombre como rector a un profesor de planta, lo cual genera un movimiento de consulta popular, que designa como nueva rectora a la licenciada Ligia Sánchez de Britto, quien en muy corto tiempo renuncia y se renueva ese proceso de elección, saliendo elegido el licenciado Tomás Aragón Méndez.

Desde el año 1997, se crea la Rectoría de la jornada nocturna, por medio del Decreto 727 del 29 de diciembre, se nombra a la licenciada Luz Maria Bohada de Pérez, para ejercerla. Ese mismo año se inaugura la Biblioteca y el Coliseo para eventos deportivos.

En 1999 se dan en servicio los laboratorios de biología, química y física, y se realiza la Primera muestra de Artes Plásticas. En el año 2000 se inauguran dos aulas de sistemas, con 20 computadores cada una.

El deseo de mantener viva la herencia folclórica de la patria, permite el inicio del Festival de Danzas Folclóricas Estudiantil, que ha mantenido durante 16 años, la llama de la cultura liceísta en alto.

En el 2004, por primera vez en su historia son visitadas sus instalaciones por un Presidente argentino, Dr. Raúl Alfonsín y el expresidente colombiano, Ernesto Samper Pizano, quienes aprecian la primera Exposición Iberoamericana Rostros del Libertador Simón Bolívar, que presentó la Fundación Periodistas Bolivarianos de América, bajo la presidencia de Alberto Hinostroza Llanos, como una antesala a la conmemoración del Primer Centenario del Liceo Celedón.

En el año 2005, cuando se cumplió el Primer Centenario de su Fundación, y en un acto solemne se hizo la entrega de la Condecoración Liceísta 100 años, a doce distinguidos egresados, que hoy son orgullo de la Institución.










No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...